Emprendedores

Del monorraíl a ‘The Homer’: tres emprendedores extravagantes de Los Simpson

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«Intentar algo es el primer paso hacia el fracaso», dice Homer, pese a que Springfield y todos sus habitantes parezcan inmersos en una gran incubadora de negocios. Qué duda cabe de que, tras 27 años y cerca de 600 capítulos, todo está en Los Simpson. Evidentemente, también los empresarios. Empezando por los propios Simpson y su insólita vocación emprendedora que, entre otras ocupaciones, ha llevado al cabeza de familia a liderar una empresa de quitanieves, administrar una feria o comerciar con grasa; a su mujer, a la venta de pretzels –financiada irregularmente por la mafia– o a la gestión de un gimnasio femenino, y que incluso ha tenido a Lisa como accionista de una infame planta de reciclaje.

En realidad, pocos son los trabajadores por cuenta ajena de un Springfield plagado de propietarios: desde el arquetípico empresaurio que representa Montgomery Burns hasta el afanoso Apu, pasando por el vendedor friki de la tienda de cómics, el avaro estafador Moe Szyslak o Ned Flanders y su tienda para zurdos. Todos ellos darían para una serie larga de posts, pero me centraré en tres secundarios célebres y que reflejan diferentes “versiones” emprendedoras hacia el éxito. O hatajos, según el caso. (más…)

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Roy Raymond, el ángel caído de Victoria’s Secret

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La única fotografía pública de Roy Larson Raymond.

El fundador de Victoria’s Secret no llegó a presenciar el catwalk más angelicalmente sexy del mundo. Quizá hubiera sido demasiado para este empresario cuya timidez fue clave a la hora de crear un negocio de éxito, y que luego vendería por una milésima parte de lo que iba a valer sólo una década después. Pese a intentarlo, Roy Raymond nunca volvería a tener suerte en los negocios. Arruinado y deprimido, se arrojaría desde el lugar predilecto de los suicidas, el Golden Gate, hace casi 22 años. (más…)

No es país para emprendedores

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Emprender os hará libres. Por lo menos, os sacará del paro. Al fin tendréis un empleo y seréis vuestro-propio-jefe. El mantra hoy funciona porque hay que vender esperanza y libros, pero no nos engañemos: España no es país para empresarios.

Aquí lo de siempre ha sido estudiar para colocarte bien, y que arriesguen otros. Mejor aún si podías sacarte unas oposiciones y asegurarte un sueldo como el del Nescafé, además de aprovecharte de los moscosos, del cafelito, del bis del cafelito y del brunch. Pero, ¿un empresario? Desde la época de los indianos, empresario ha sido por estos lares el cacique local, el orondo y explotador bigotón que se encendía puros con billetes. Como mucho, el pícaro que veía negocio en todo y hacía dinero siempre a costa del incauto. El jugador de ventaja. El dueño del Scatergories. (más…)